Lo que queda
A veces la vida cambia sin pedirnos permiso, se lleva algunas personas, mueve nuestros caminos y nos obliga a empezar de nuevo. Pero no todo se pierde. Quedan las enseñanzas, las risas que todavía recordamos, los lugares que nos transformaron y esa versión de nosotros que aprendió a seguir. Quizás crecer también sea entender que no todo está hecho para quedarse, pero todo puede dejarnos algo. Y aunque algunos caminos terminen sin despedida, seguimos caminando, un poco diferentes, pero siempre más nosotros...